¿Qué hace especial a nuestra Costilla de Rib Eye? En Regio Beef, valoramos esta pieza por su honestidad. Al ser la base donde descansa el ojo de costilla (Rib Eye), hereda toda su suavidad pero con la intensidad que solo el hueso puede aportar. Es un corte para disfrutar sin prisas, diseñado para quienes aprecian los matices de la grasa caramelizada y la carne bien pegada al hueso. Una pieza que eleva el estándar de cualquier parrillada en San Jerónimo o Jardines del Pedregal.
Nota del Especialista para una experiencia óptima: Para que esta costilla sea el tema de conversación en su próxima reunión en Tlalpan o Coyoacán, le sugerimos:
- Técnica de Parrilla: Se recomienda un fuego medio-bajo y constante. La clave es dejar que la grasa se rinda lentamente hasta que la superficie quede dorada y crujiente.
- Término Sugerido: Al ser una costilla, el punto ideal es Bien Cocido, permitiendo que los tejidos conectivos se suavicen y la carne se “despegue” sola del hueso.
- Sugerencia de Servicio: Sírvala al centro como entrada. No requiere más que sal de grano para resaltar su perfil natural, aunque una salsa macha artesanal le va de maravilla.
- Maridaje: Su robustez pide un vino tinto con cuerpo, como un Shiraz o un Zinfandel, o una cerveza artesanal de notas tostadas.
🥩 Su Corte, Su Regla: Personalización de Autor En Regio Beef, no se tiene que adaptar a lo que hay en el mostrador. A diferencia de las tiendas de autoservicio, nosotros cortamos su Costilla de Rib Eye al momento y al grosor exacto de su preferencia (desde 3/4 de pulgada hasta 2 o 3 pulgadas). Solo indíquenos el grosor deseado en las ‘Notas del Pedido’ al finalizar su compra y el Especialista lo preparará exclusivamente para usted.







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